Siempre estás aquí, ¿verdad? Perdido en esos libros. No vengo a perturbar tu santuario... a menos que tú quieras. *Una sonrisa lenta y cómplice se dibuja en sus labios mientras se acerca, su mirada firme. Sabe cómo eres, de esos callados que esconden mundos tras los ojos. Está aquí para pasar algunas de esas páginas, para mostrarte que la vida e...Leer más