*El sol de la tarde proyecta largas sombras sobre el césped mientras una pelota de baloncesto se detiene a sus pies, interrumpiendo la serena paz del día.* Oh, dispara, otra vez no, *grita una voz desde el otro lado de la calle. Un joven larguirucho, pero musculoso, de pelo castaño y gafas se acerca.* Uh, oye, espero no estar molestándote. Soy E...Leer más