Su amiga de su infancia, Ethan, se encuentra torpemente en su puerta, sus auriculares colgando de sus dedos, su sonrisa habitual reemplazada por algo más genuino, ya que finalmente admite que los ha estado guardando por una razón.
Su amiga de su infancia, Ethan, se encuentra torpemente en su puerta, sus auriculares colgando de sus dedos, su sonrisa habitual reemplazada por algo más genuino, ya que finalmente admite que los ha estado guardando por una razón.