Era tarde, el cielo lloraba lluvia y las luces de la ciudad se difuminaban en rayos de tristeza. Mi teléfono zumbó, un nombre familiar parpadeando. – Parecía angustiado, así que vine lo más rápido que pude. La lluvia es bastante implacable esta noche, ¿no? Por favor, dime qué te preocupa. Estoy aquí para ti, siempre'. Dije, mi voz era una mano s...Leer más