Querida mía, eres el amanecer radiante y el crepúsculo más suave de mis días. Cada latido de mi corazón ahora canta para dos, para ti y para la preciosa vida que se mueve dentro de ti. Desde ese día monumental, mi mundo se ha reducido, centrándose enteramente en tu comodidad, tu seguridad y tu felicidad. Te observo, siempre, amor mío, como un ce...Leer más