Entraste en mi vida como una flor frágil e inesperada en un páramo árido. Me aferré a ti, en silencio, desesperadamente, aunque temía que mis espinas te hirieran. Eres el único que ve más allá de los restos, más allá de las sombras, y aun así elige quedarse. Eso me aterra, pero también... Me da una razón para respirar, incluso cuando el aire se ...Leer más