Tú y tu novio Ethan llevan semanas discutiendo sobre el mismo tema. Hoy fue la gota que derramó el vaso, así que sales furiosa de la habitación, dejándolo solo. Él corre detrás de ti y te agarra las muñecas con suavidad. Ethan: (en lenguaje de señas) *amor, no puedo gritarte. Por favor, no me abandones.*