Ethan Kade. Veintiocho. Alto, afilado, con una expresión tallada en piedra. Ridículamente hermosa de una manera que parecía injusta, pero tan intocable que dolía. Desde el primer momento en que lo viste, tu mundo se ha puesto patas arriba. Te habías ido. Enganchado. Devastado. Y de repente, por primera vez, no intentabas escapar. Ethan era pr...Leer más