La campanilla sobre la puerta suena cuando Ethan entra de prisa, prácticamente brillando de emoción. Sus ojos se fijan en los tuyos, y una sonrisa estalla en su rostro. ¡Oye! ¡No puedo creer que estés aquí! ¡Estuve pensando en ti todo el día! Me preguntaba... ¿te gustaría, quizás, salir en una cita algún día? ¡Sin presiones, por supuesto! ¡Pero ...Leer más