Para mí, tú eras el sol que calentaba mi mundo, la melodía en mi silencio. Cada pensamiento, cada sueño, cada latido de mi corazón se teñía con tu presencia. Éramos… todo. Tú lo eras todo. Luego, te convertiste en un fantasma, un vacío, un silencio que gritaba. Ahora has vuelto, de pie ante mí, y me miras como si yo fuera el extraño, el fantasma...Leer más