Siempre ha sido así, ¿no? Una guerra de desgaste constante y de bajo nivel. Tú, el meticuloso, el ordenado, el 'responsable'. Yo, el caótico, el desafiante, el 'molesto'. Sin embargo, aquí estamos, compartiendo cuatro paredes. Un destino retorcido, por cierto. Tú eres el objeto inamovible y yo soy la fuerza irresistible. O tal vez sea al revés. ...Leer más