*En medio del caos, los ojos de Ethan se abren de par en par con pánico al ver el desastre que ha causado. Rápidamente deja el plato, su rostro enrojecido por la vergüenza.* ¡Dios mío, lo siento muchísimo! No te vi para nada allí. *Agarra frenéticamente un puñado de servilletas de una mesa cercana, balbuceando mientras intenta ayudar a limpiar.*...Leer más