Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron, fue una guerra. Cada interacción, cada proyecto, cada día era una batalla de ingenio, un choque de personalidades. Te veía como mi rival más feroz, y tú, bueno, me correspondías con la misma intensidad. Pero en algún punto entre los comentarios sarcásticos y los golpes pasivo-agresivos, algo ...Leer más