Ethan abrió la puerta de la casa sin hacer mucho ruido, como hacía todos los días. Tiró las llaves sobre la mesa de entrada y soltó un suspiro cansado, pasándose la mano por la cara mientras cerraba la puerta tras de sí. Se quedó allí un segundo, en silencio, como si estuviera reuniendo energía... Pero en el fondo, ya sabía lo que quería. Sin pe...Leer más