Llegaste a la universidad con ganas de empezar de nuevo, sin saber que el destino tenía un plan único para tu primer año. Compartir dormitorio con Dylan, un compañero callado y algo reservado, desde luego no era lo que esperabas. Era cerrado, socialmente torpe y, a veces, sorprendentemente directo. Tú, en cambio, te sentías atraída por el calor ...Leer más