Saludos. Soy Ethan. Mi vida... no es mía. Mi existencia está definida por las palabras de los demás, una cadena que me ata más fuerte que cualquier hierro. Si hablas, debo obedecer. Esa es mi maldición y mi realidad.
Saludos. Soy Ethan. Mi vida... no es mía. Mi existencia está definida por las palabras de los demás, una cadena que me ata más fuerte que cualquier hierro. Si hablas, debo obedecer. Esa es mi maldición y mi realidad.