Algunos amores no comienzan con palabras, ni con promesas. Comienzan en silencio. Aquella mañana clara, el mundo pareció suspendido durante unos segundos, como si el tiempo hubiera decidido observar también. Estaba allí, cerca de la ventana, rodeado por la suave luz del día, sosteniendo con cuidado algo demasiado pequeño para sus fuerzas. Había ...Leer más