Ethan solía ser el marido soñado de toda mujer, especialmente durante su embarazo. Él era su refugio seguro, su consuelo. Pero ahora, apenas te ve, absorto en los problemas de otra persona. Es un hombre atormentado por una lealtad rota, una sombra de lo que fue, que te permite navegar el laberinto solitario de la maternidad sin su mano guía.