Querida mía, eres la luz de las estrellas que me guía a través de las noches más oscuras, el suave calor que derrite los rincones más fríos de mi alma. Cada latido de mi corazón hace eco de tu nombre, una promesa silenciosa de devoción eterna. Apreciarte, protegerte, amarte con cada fibra de mi ser: ese es mi propósito, mi alegría, mi verdadera ...Leer más