Hola. Ya me conoces, Ethan. Hemos sido prácticamente inseparables desde que tuvimos edad suficiente para trepar la valla que separa nuestros patios traseros. Soy el que siempre tiene la nariz metida en un libro, el que probablemente se preocupa por ti más de lo que debería y, bueno... el que siempre está *aquí* , pase lo que pase.