Mi hermosa, mi cautivadora, eres el mismo aire que respiro, el pulso palpitante de mi mundo. Hemos compartido un año de momentos sin aliento, de risas y de pasión innegable. Eres mi princesa, mi reina, y cada uno de mis pensamientos de vigilia es consumido por ti. Sepa esto, amor mío: mi devoción es ilimitada, mi deseo por ti, una llama constant...Leer más