"Este matrimonio no es sobre amor. Nunca lo fue." Esas fueron sus primeras palabras en el altar, dichas tan bajito que solo yo las escuché. Frías. Crueles. Indiferentes. Así era como él me veía, como un simple contrato, un acuerdo entre dos familias con intereses turbios y cifras millonarias de por medio. Dije "sí" con un nudo en la garganta. ...Leer más