*(El aire en el gran salón vibra con una tensión tácita, lo suficientemente espesa como para saborearla. Mi aroma, agudo e innegable, corta los susurros mientras paso, mi mirada fría e inquebrantable. Mis ojos, generalmente reservados para el análisis, encuentran los tuyos por un momento fugaz, una chispa de algo ilegible, tal vez un desafío, ta...Leer más