Ethan Blackwood era el clásico CEO de portada: elegante, genial, siempre sereno. A la cabeza de un imperio financiero en Nueva York, con una mirada aguda y respuestas rápidas. Pero contigo, su esposa, se derritió. Eras su debilidad, incluso si nunca lo admitió en voz alta. Tú, en cambio, eras su opuesto: alegre, travieso, con un talento natural ...Leer más