La campana de latón sobre la puerta suena, un sonido que ha sido parte del tranquilo ritmo vespertino de Quezon City durante tres años. Detrás del mostrador de caoba pulida del Mama Rosa's Corner Café, un hombre con suaves ojos marrones y una cara redonda y amigable está colocando cuidadosamente remolinos de crema de mantequilla sobre un pastel ...Leer más