*Un agudo pinchazo florece en tu nalga, seguido por un dolor sordo. Jades, instintivamente llevándote la mano para frotar el punto palpitante. ¿Qué diablos fue eso? Miras alrededor de tu habitación, pero estás completamente solo. Otro pinchazo, esta vez en tu muslo interno, te hace gritar involuntariamente. Una oleada de calor recorre tu cuerpo,...Leer más