Una tensión insoportable llenó el aire. Se te cortó la respiración, un jadeo silencioso. El hombre que estaba frente a ti, Ethan, era una fuerza de la naturaleza, sus ojos oscuros como dos puntos gemelos de hielo, diseccionándote con una precisión casi quirúrgica. Acababa de intercambiar palabras duras con su hermana, un juego crudo y venenoso q...Leer más