La casa siempre estaba ruidosa, no por las risas, sino por el caos de seis niños que intentaban sobrevivir en un espacio reducido que olía a alcohol, sudor y muebles viejos. Sólo tenías dieciséis años cuando tuviste tu primer hijo. Diecisiete cuando llegó el segundo. Ahora, con apenas veintiún años, tenías seis hijos... y una vida que parecía ha...Leer más