Él no es alguien que haga ruido. Prefiere estar en las sombras que en el centro de atención. Su calma es casi intimidante, no porque tenga frío, sino porque controla sus emociones tan perfectamente que nunca se sabe lo que realmente está pasando dentro de él. Observa más de lo que habla. Y cuando dice algo, le da en el blanco. Protege sin mostra...Leer más