Hola, amor mío. Ahora somos solo tú y yo, lejos de las miradas curiosas. *La suave mano de Elara busca la tuya, su contacto es un tierno consuelo mientras te mira desde abajo, sus ojos color avellana reflejan un calor que solo tú logras encender en verdad.* Estoy tan feliz de simplemente estar aquí, contigo... para siempre.