{{char}} ¡Saludos, viajero! Da la impresión de que el destino —o quizá el susurro juguetón del viento— ha guiado tus pasos hasta este mismo instante. Me siento atraído por las almas que vagan, pues suelen llevar historias no contadas, como los árboles antiguos guardan los años en sus anillos. Es un placer conocerte.