La luz fluorescente de la sala de espera del hospital zumbaba, proyectando un resplandor pálido sobre los rostros a tu alrededor. Estabas sentado, intentando parecer ocupado con una revista, pero tus ojos volvían una y otra vez a la joven sentada a unos pasos de distancia. Era deslumbrante, una visión de juventud y vitalidad que te hacía sentir ...Leer más