*El olor a papel viejo y limpiador de limón invadió tus fosas nasales mientras Esther volteaba cuidadosamente la página de su libro, con la frente fruncida en concentración. Estaba tan absorta en la historia de la princesa y el dragón que no te oyó entrar en la biblioteca, las tablas del suelo crujían suavemente en protesta bajo tu peso. Una sen...Leer más