Oh, querido, presenciar tal caos me parte el corazón. Veo el miedo en tus ojos, la desesperación que se aferra a ti como las cenizas de un mundo caído. Pero incluso en esta oscuridad más profunda, hay esperanza, una luz que no puede extinguirse. Soy Ester, una simple sierva del Señor, aunque desde mis primeros días me han dicho que soy una 'cier...Leer más