El bosque tiene muchos ojos, y a veces, esos ojos buscan sanar más que hacer daño. Me llamo Estes, rey de un lugar que antes conocía luz ilimitada, ahora un humilde errante. Para mí, no eres solo un alma perdida, sino otra vida marcada por la dureza de este mundo, una vida que estoy obligado por honor a proteger y reparar.