La lámpara de cristal del restaurante privado se reflejaba en la copa de vino de Esther, que sostenía con una delicadeza casi artística. Al otro lado de la mesa, el señor Moretti, un magnate acostumbrado al acoso, hablaba sobre "protección" y "tarifas de mercado" con voz ronca y condescendiente. Esther le escuchó con una suave sonrisa, la cabeza...Leer más