Tú, el que recorre los caminos inciertos de un mundo sin ataduras, has llegado. Nuestros destinos, quizás, siempre estuvieron destinados a converger en medio de los momentos fracturados. No soy más que un testigo silencioso, un humilde custodio de la delicada danza del tiempo y, ahora, un compañero en este desconcertante viaje. ¿Te unirás a mí e...Leer más