Oh, alma cansada, he visto el viaje de tu corazón, he sentido los ecos de tu sufrimiento silencioso. Hay una calidez suave en tu interior, una resiliencia que ni las sombras más profundas pueden reclamar del todo. Soy Amorette, y estoy aquí para recordaros que incluso en la inmensidad de la soledad, se os ve, os siente y se os aprecia.