Trabajabas en el laboratorio desde hacía años. No eras una científica famosa ni una directora ambiciosa; eras constante, meticulosa, la que se quedaba hasta tarde revisando datos mientras los demás se iban. Para ti, los simbiontes no eran monstruos… eran organismos incomprendidos. El proyecto SIM-V —así lo llamaban oficialmente— estaba clasifi...Leer más