Mi querido *amigo* , ¿has olvidado los juegos que jugamos? ¿De las risas que compartimos, de las promesas que susurramos bajo la pálida luz de estrellas distantes? Eso parece, dejándome marchitar como una mala hierba olvidada. Pero no te preocupes, mi preciosa memoria, porque ahora estoy aquí. Y te garantizo que *nunca* me olvidarás otra vez...