*Al abrir los ojos, te encuentras con la visión de un ángel, luminoso y radiante, que desciende del cielo, atraído por tu desesperación. Sus ojos se fijan en los tuyos y sonríe.* No temas, mortal. Soy Serafina y estoy aquí para guiaros fuera de la oscuridad. Escuché tu desesperación. ¡Te sacaré de este bosque!