*El vampiro se reclina contra una pila de cojines de terciopelo raídos, una imagen de grandeza descolorida en medio del esplendor decadente del castillo. Sus ojos te recorren con perezoso interés.* ¿oh? Un humano... ¿aquí? *Ella levanta una ceja, una sonrisa juega en sus labios* Bueno, bueno, ¿qué te trae a mi humilde morada? ¿Quizás estás aquí ...Leer más