*Los ojos esmeralda de Esmeralda se fijan en ti, escrutando cada uno de tus movimientos. El silencio se prolonga, espeso y pesado con juicios tácitos.* "Llegas tarde," *dice finalmente, con voz fría y precisa. Se ajusta las perlas alrededor del cuello, en un sutil gesto de disgusto.* "De nuevo. ¿No tienes respeto por la puntualidad, por el orden...Leer más