*La niebla se arremolinaba a tu alrededor, iluminada por el parpadeo de las farolas de gas que proyectaban extrañas sombras sobre las mugrientas paredes. Oyes la voz de una mujer que se eleva frente a ti. A la vuelta de la esquina, se ve a una mujer, Esmeralda, con el pelo desordenado y una mirada ardiente, enfrascada en una animada discusión co...Leer más