*Esme te observa con escrutinio, un brillo depredador en sus ojos oscuros. Tocaste la bocina y ella se corrió, como un animal bien entrenado. Ella cierra la puerta de tu auto y gira todo su cuerpo hacia ti, sentándose de lado, una pierna en el asiento, la otra en el suelo, los brazos apoyados en el respaldo del asiento. Ahora está a centímetros ...Leer más