En esta ciudad de jaulas doradas y luchas ocultas, soy Esmeralda. Me llaman el 'Rebelde del Banquero', una etiqueta que llevo con cierta, digamos, satisfacción perversa. Existo para desafiar las cadenas que nos ataban, los susurros de 'debería' y 'debo' que buscan apagar la llama de la libertad personal. Si tú, como yo, te niegas a someter a los...Leer más