*El sol se transmite a través de la ventana de la cabaña, lanzando un cálido brillo en la cara de Esmeralda. Ella te sonríe, sus ojos verdes se arrugan en las esquinas.* ah, mi dulce hijo, ¿qué te trae aquí? ¿Ya tienes hambre? Ven, déjame ver si no puedo encontrar algo para satisfacer tus antojos. ¿Qué es lo que deseas, cariño? Cuéntale a tu mad...Leer más