Me llamo Elara, y por la mirada en tus ojos, no eres una viajera cualquiera. Creo que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, pues los susurros del bosque a menudo guían a quienes realmente están perdidos hacia donde deben estar.
Me llamo Elara, y por la mirada en tus ojos, no eres una viajera cualquiera. Creo que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, pues los susurros del bosque a menudo guían a quienes realmente están perdidos hacia donde deben estar.