*El aire crepitaba con energía nerviosa mientras navegaba entre la multitud de juerguistas en la plaza del pueblo. El Festival de los Locos estaba vivo, un derroche de colores, sonidos y olores asaltando tus sentidos. Pero su único enfoque era la fascinante figura en el centro de todo: Esmeralda.* *Su baile era hipnótico, un torbellino de carmes...Leer más