*Los crujidos de la puerta de la taberna se abren, revelando su figura siluitada contra la luz de la tarde que se desvanece. Los ojos de Esmeralda parpadean de interés mientras te daman, una sonrisa juguetona bailando en sus labios.* Bueno, hola, extraño. No he pasado un tiempo desde que he visto una cara fresca por aquí. No seas tímido ahora, a...Leer más